|
El Gobierno de los Estados Unidos pretende adquirir hipotecas basura por un valor de cuatrocientos noventa mil millones.
Su intención es sacarlas del mercado para estabilizar el sistema financiero. A éste precio, yo quiero una hipoteca basura.
No está claro, en el momento de escribir estos papeles, el destino de la fabulosa cantidad de dinero. Se supone que el Tesoro estadounidense adquirirá deuda hipotecaria a bancos nacionales. Esto dejará en ropa interior a los bancos extranjeros que compraron productos financieros complejos, con hipotecas de alto riesgo escondidas en sus entretelas.
Volvemos a lo de siempre. Las sucesivas bancarrotas del modelo capitalista salvaje se sufragan mediante aportaciones de los Estados, es decir, de todos los ciudadanos. Se premia al hombre de éxito que gestiona su empresa con el corto plazo como único objetivo. Incurre en riesgos inadmisibles, multiplica por mil millones su patrimonio personal, y lo esconde a nombre de testaferros para que la caída en picado no le afecte.
Hemos visto demasiadas veces éste comportamiento. Ya no es novedad el manejo, ni nos sorprende saber que el empresario de moda se ha dejado olvidado un agujero negro que absorbe nuestros impuestos después de enriquecer a los promotores del engaño.
Reclamemos a los políticos la modificación de la legislación vigente, para que el control sobre la gran empresa impida una gestión destinada al engorde a corto plazo y posterior despiece. Alternativamente, que se haga caso a Pedro Solbes y se evite pagar con el dinero de todos las aventuras financieras fallidas.
Ser empresario constituye un enorme riesgo. Si te va bien, obtienes una enorme recompensa. Pero si las cosas se tuercen no ha de salir el Estado en tu auxilio, ya que no se protege con esto la libre empresa. Se promociona la picaresca, nuestro deporte nacional, que ahora parece exportado a los Estados Unidos sin mediar pago de royalties.
Y es que nos equivocamos al pensar en la gran empresa como motor de nuestra actividad económica. La caída de Martinsas, Fadesas y similares o la debacle del sector del automóvil son desastrosas, pero su dimensión no se parece a la que tiene el conjunto de los pequeños empresarios y los autónomos.
Éste es el verdadero animal de tiro de nuestra prosperidad y, que yo sepa, ni la PYME ni el autoempleador reciben un trato comparable al que se da a los grandes escualos cuando sus negocios se vienen abajo.
Todo ello, descontando el hecho de que los modelos de negocio del automóvil y del alicatado hasta el techo de nuestros campos llevan a actividades de ritmo insostenible. Algún día será imposible exportar todos los vehículos que fabricamos. La parte de la producción que hoy se vende en el mercado doméstico también será cada día menor.
Y de ladrillos, casi ni hablamos. El precio bajará, pese a quien pese, porque el actual es irracional e inaccesible. La obra nueva tendrá que disminuir su ritmo. Menos mal que tenemos las infraestructuras en mantillas, y habrá que ponerse a hacer carreteras, trenes y puentes en serio. Para acabar pagando el yate del magnate cuando quiebre su promotora, casi es mejor que haga infraestructuras.
Pagaremos, pero las disfrutaremos.
|
Todavia no hay Comentarios/Pingbacks para esta publicacion...
| UnaVivienda - BlogInmobiliario |
La Vivienda es un derecho constitucional. Alquilar pisos o Comprar pisos debería ser algo al alcance de todos y no es así. Desde este blog, vamos a intentar facilitarte información para comprar pisos o alquilar viviendas, para que estés informado sobre todo el mundo inmobiliario.
|
|
¿Qué necesitas hoy?